LA AYAHUASCA
Diario Los Andes 19/03/2007
La Amazonía es un emporio botánico donde existe un sinnúmero de plantas medicinales que posiblemente sean la cura para males o epidemias que todavía no hemos tenido que enfrentar y que, quizá, algún día, tengamos que hacerlo. En la actualidad el mundo puede acceder a la Medicina Tradicional Amazónica.
Método adecuado para interpretar y utilizar ese enmarañado verde aparentemente caótico, pero que en realidad funciona como un laboratorio natural sin ningún margen de error.
La Ayahuasca, Banisteriopsis caapi, es un bejuco o liana que los médicos vegetalistas -con la tradición de su uso- lo definen como su planta maestra por excelencia. Combinada con otra planta, la Chacruna (Psychotria viridiris) compone una bebida o chicha, como dicen los expertos, que a su vez se llama Ayahuasca.
Esta chicha funciona como un depurador físico, facilita la meditación, equilibra energías y despierta la intuición. Los Ese ejas, grupo étnico localizado en las márgenes del Tambopata (Perú), utilizan la chicha para curar.
En el dialecto Ese eja se le conoce a la liana como jono pase o soga de la muerte, lo que traducido al idioma quechua, soga=huasca y muerte=aya, dio como resultado el nombre con que tradicionalmente se le conoce: Ayahuasca.
La madre de la soga es la chacruna, un espíritu femenino que le muestra al vegetalista las causas de las enfermedades y las plantas que debe usar para su curación.
La Ayahuasca sin chacruna sólo tiene efectos purgativos, siendo una planta maestra. Las plantas maestras son las que dentro de la tradición -ingeridas adecuadamente- generan conocimientos a través de sueños, visiones, percepciones e intuiciones sobre sus propiedades curativas y las de otras plantas; así como, por sus propiedades enteógenas, también sirven para darnos una visión introspectiva sobre nosotros mismos y sobre la vida en general, ayudando así a interpretar los hechos o acontecimientos que han influenciado en el proceso de nuestra vida. |