En cuanto relajaba
algunas de las condiciones, las ratas eran capaces de distinguir unas
puertas de otras.
Ahora bien, desde el punto de vista científico, este experimento
merece una calificación de sobresaliente cum laude. Es precisamente
el experimento que sirve de fundamento a todos los experimentos de ratas
en laberintos, porque saca a la luz de qué indicios se vale realmente
la rata, no los que uno piensa que podría estar utilizando. Y
es el experimento que dice exactamente qué condiciones es preciso
utilizar para poder ser lo suficientemente cuidadoso y poder controlar
todo en los experimentos de esa naturaleza.
Estuve consultando los desarrollos ulteriores de este experimento. Ni
el siguiente experimento ni el siguiente mencionaron para nada a Young.
No tuvieron en cuenta ninguno de sus criterios, ni montaron el corredor
en arena, ni fueron muy cuidadosos. Se dedicaron a hacer correr las
ratas a la manera de siempre, sin prestar la menor atención a
los grandes descubrimientos de Young. Tampoco se hace mención
de sus artículos, porque no descubrió nada sobre las ratas.
En realidad, Young descubrió todo cuanto había que descubrir
sobre las ratas. Ahora bien, una de las características de la
'cargociencia' es la de no prestar atención a experimentos como
éste.
Tenemos otro ejemplo de los experimentos de percepción extrasensorial
(PES) realizados por Rhine y por otras personas. Conforme han ido criticándolos
diversas personas -y ellos mismos habían hecho críticas
de sus propios experimentos- han ido mejorando las técnicas,
con lo que los efectos van haciéndose gradualmente menores, y
más pequeños, y más pequeños, hasta que
al final desaparecen. Todos los parapsicólogos están buscando
un experimento que sea reproducible, es decir, que al volver a disponer
una determinada situación se vuelva a presentar el mismo efecto,
incluso aunque no sea más que estadísticamente reproductible.
Echan a correr un millón de ratas --perdón, ahora se trata
de personas-, hacen un montón de cosas y obtienen un efecto estadístico.
La siguiente vez que vuelven a probar, ya no lo obtienen. Y ahora nos
encontramos con un hombre que dice que la reproductibilidad del experimento
es irrelevante. ¿Esto es ciencia?
Este mismo hombre habló también de una nueva institución,
durante una conferencia en la que presentó su dimisión
como director del Instituto de Parapsicología. Y al explicar
al auditorio qué había que hacer a continuación,
va y dice que una de las cosas precisas era estar seguro de preparar
solamente a estudiantes que hubieran demostrado su capacidad para lograr
resultados PSI en medida aceptable, y no malgastar tiempo con estudiantes
ambiciosos e interesados que solamente logran resultados aleatorios.
Resulta muy peligroso practicar semejante política educativa,
a saber, enseñar solamente a los estudiantes cómo lograr
ciertos resultados, en lugar de enseñarles a realizar experimentos
con integridad científica.
Así pues, solamente les deseo a ustedes una cosa: la feliz suerte
de encontrarse en algún lugar donde tengan ustedes libertad para
mantener la clase de integridad que he descrito; un lugar donde no se
vean obligados a perder su integridad científica para mantener
su posición en la organización, o lograr respaldo financiero,
o lo que sea. Que tengan ustedes esa libertad. Así sea.