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Nota: Algunos cultivadores prefieren no utilizar abonos hasta que los peyotitos no tienen al menos 3 meses de edad. Cuidadosamente colocamos las semillas sobre la superficie del sustrato elegido, dejando como mínimo un espacio de 1cm entre cada una.
IMPORTANTE: No es necesario enterrar ni cubrir las semillas con tierra o nada parecido. Si se cubren las semillas el ratio de germinación será inferior. Pulverizamos una última vez sobre las semillas con la mezcla preventiva de fungicidas y opcionalmente abono antes mencionada y finalmente tapamos el Tuperware de modo que quede herméticamente cerrado.

Posteriormente colocamos el tuperware en un lugar bien sombreado donde el sol no toque directamente pero que tenga una buena luminosidad, a temperaturas de unos 26-30 Grados centígrados durante el día y 17-22 Grados centígrados durante la noche (Condiciones ambientales de mediados-finales de la primavera). El contraste de temperatura es importante para conseguir un buen nivel en el ratio de germinación de las semillas. En Interior estas condiciones ambientales pueden ser conseguidas en cualquier época del año utilizando un calentador de terrarios para reptiles y un par de fluorescentes para peceras durante un foto periodo de 14-15 horas de luz y 9-10 horas de oscuridad regulado por un temporizador.

El contraste de temperatura provocará la condenación y el ascenso del vapor de agua hacia la parte superior del tuperware, para volver a caer en la base donde está el sustrato con las semillas durante un proceso continuo y hasta la total evaporación.
De esta manera, si las semillas son frescas y las condiciones óptimas en 1 semana comenzarán a germinar las primeras semillas y en 2 semanas ya habrán germinado la mayoría, aunque algunas se pueden retrasar hasta 3 y 4 semanas o incluso más.

Con este sistema yo personalmente he conseguido ratios de germinación de hasta un 90% de semillas germinadas satisfactoriamente. Durante el primer mes y medio o dos meses los recién nacidos peyotitos permanecerán en el tuperware, herméticamente cerrado excepto con esporádicas aperturas una vez por semana para comprobar que el nivel de humedad es el adecuado. Si fuese necesario se pulverizaría con la mezcla preventiva de fungicidas y opcionalmente abono antes mencionada.

Pasados 1,5-2 meses desde que colocamos las semillas, nuestros pequeños amigos tendrán un tamaño de apenas unos milímetros (entre 2 y 3 milímetros). Entonces procederemos a destapar el tuperware y en caso de haber utilizado un sustrato artificial, cuando los peyotitos hayan alcanzado los 3-4 meses de edad procederemos a transplantarlos cuidadosamente a unos recipientes con un sustrato natural de unos 5-6cm de profundidad, compuesto de "Compo Cactáceas" y arena de río mezclado al 50% y previamente esterilizado en un microondas. En esta fase debemos tener mucho cuidado con el exceso de luz, protegiendo a nuestros pequeños amigos de la luz directa del sol. Debéis tener en cuenta que aunque el Peyote es una planta típica del desierto, la germinación y la mayor parte de su crecimiento inicial tiene lugar en hendiduras y grietas bajo la sombra de otras plantas.

Un signo inconfundible de que los Peyotes están recibiendo un exceso de luz, es que dejan de crecer y adquieren una tonalidad de color rojizo-marronaceo. Si esto llegase a ocurrir puedes colocar una red "mosquitera" sobre los Peyotes, de modo que la intensidad de la luz que llega hasta ellos sea inferior. También puede ocurrir todo lo contrario, o sea que la intensidad de luz que reciben no sea suficiente, con lo cual los peyotitos se alargarán como si fuesen pequeños cactus columnares y adquirirán un color verde pálido característico de la falta de luz.

Para los inexpertos es necesario ir experimentado hasta encontrar la intensidad adecuada de luminosidad. Una vez nuestros minúsculos sagrados amigos se encuentran fuera del tuperware, la humedad es un factor crítico ya que en este estadio de crecimiento las plantas necesitan más agua que en su madurez. Llegados a este punto, los riegos deben efectuarse con la mezcla preventiva de fungicidas (A un 20% de las dosis recomendadas) mencionada en párrafos anteriores y ocasionalmente (cada 2-3 riegos) abono (A un 20% de la dosis normal). También es importante dejar secar completamente la superficie de la tierra entre cada riego para evitar la proliferación de hongos y algae. Al principio, el riego debe realizarse por pulverización-nebulización directamente sobre las plantas, pero a partir de los 3-4 meses después de la germinación es recomendable que solamente se efectúe por capilaridad, sin mojar directamente la superficie de los peyotitos.

Recordar que es muy importante tener paciencia, ya que demasiados riegos continuados y la falta de funguicidas provocarán infecciones fungales casi con toda seguridad. Cuando los Peyotes tienen alrededor de 1cm de diámetro, pueden ser transplantados a un tiesto más grande con un sustrato que contenga menos materia orgánica (Arena de río + Gravilla Silícea + Grava Volcánica, a partes iguales) y el nivel de riegos-humedad debe reducirse significativa y paulatinamente hasta la madurez de la planta, que ocurre con la primera floración en unos 4-5 años, cuando el Peyote tiene un diámetro de 3-4cm.

Como Y Cuando Cosechar El Peyote:
El tamaño óptimo para cosechar los Peyotes es cuando alcanzan unos 6-7cm de diámetro, o cuanto más grandes y viejos mejor (La Mescalina se "acumula" con la edad). Aunque ejemplares con 5-6cm de diámetro ya suelen ser consumidos.

Los cactus mas grandes y viejos son adorados por los indios y conocidos como "Padre Peyote" o "Abuelo Peyote". Frecuentemente son mantenidos y conservados vivos durante años como "amuletos" o colocados en algún altar con forma de media luna creciente donde puedan ser respetuosamente adorados. (Un cactus de unos 9cm de diámetro puede tener mas de 30 años).

La mejor época para cosechar el Peyote es tras un largo periodo de prolongada sequía y fuerte calor, y la peor es durante o después de un periodo de lluvias y/o bajas temperaturas. Las plantas incrementan su nivel de alcaloides durante los largos periodos de fuerte calor y prolongada sequía, "consumiendo" estos en el proceso de crecimiento durante las épocas lluviosas. Si las plantas son cosechadas durante o después de un periodo de bajas temperaturas y/o de lluvias, el contenido de alcaloides puede verse reducido en un 50%. También es importante saber, que un suelo rico en nitrógeno y micro elementos favorece un alto contenido de alcaloides aunque demasiado nitrógeno puede dañar irreversiblemente el Peyote.