POLÉMICA POR LA CAPTURA DE UNA INFUSIÓN ALUCINÓGENA
Albuquerque Journal - Keith Brilhart - 08/12/00
Una infusión llamada Ayahuasca, que es usada por los miembros de un grupo religioso brasileño se ha convertido en el foco de una batalla legal en Nuevo México. Adeptos al Centro Espirita Beneficiente Uniao do Vegetal, o UDV, dicen que la infusión, producto de la cocción de dos plantas, es el principal sacramento en sus prácticas religiosas, una mezcla de creencias cristianas y tradiciones enraizadas en la cuenca amazónica.
Jeffery Bronfman es el presidente de esta iglesia en Estados Unidos. El considera que las autoridades federales han denegado anticonstitucionalmente a los miembros de la UDV el derecho a practicar su religión. Bronfman y otros miembros de la iglesia fueron procesados el pasado 21 de noviembre en el Tribunal de Alburquerque y esta semana se solicitará la instrucción preliminar. La oficina del Procurador del Estado, a través de un portavoz, declinó hacer declaraciones. La primer asistente del Procurador, Paula Burnett, dijo que la respuesta gubernamental en este asunto se sabrá el 21 de enero y que no podía ofrecer más detalles en estos momentos.
Agentes de aduanas norteamericanos se incautaron de una garrafa de la infusión encontrada en la casa de Bronfman en Santa Fé hace año y medio. La investigación de las autoridades sobre la casa de Bronfman creía que él y la UDV trataban de introducir ilegalmente una determinada cantidad de esta sustancia dentro del país. Los análisis del "líquido marrón", realizados por un químico de la DEA (Drug Enforcement Administration) concluyó que contenía DMT (dimetthyltryptamina), "un poderoso alucinógeno que puede ser tomado oralmente en estado líquido" y no tiene uso comercial.
Compañeros de Bronfman dijeron que la infusión, hecha a partir de plantas conocidas como Mariri y Chacrona, es usada por la organización religiosa, que lleva 10 años funcionando en Estados Unidos y que cuenta con unos 8.000 miembros en todo el mundo. "La infusión importada no tiene valor comercial y no es vendida. Sólo es usada socialmente por miembros de la organización como complemento sanitario" asegura un portavoz autorizado del entorno de Bronfman.
No han sido encontrados cargos criminales desde que se produjo la captura, en mayo de 1999, aunque el proceso civil continúa su curso. Los agentes federales han rehusado a devolver la ayahuasca. Ante el miedo de que sea destruida, miembros de la UDV, a través de sus abogados Nancy Hollander y John Boyd, han solicitado la devolución de la infusión diciendo que no pueden celebrar sus ceremonias sin él. "Sería como pedirle a los católicos que celebren la comunión sin la Eucaristía", afirmó Hollander.
El argumento central del proceso civil es pedirlo al amparo del Acta para la Restauración de la Libertad Religiosa, la cual dice que al Gobierno "le compele el interés" de intervención respecto a las prácticas religiosas y debe adoptar, por lo tanto, las medidas menos restrictivas cuando ese interés esté amenazado. La UDV pide al Gobierno que no busque más pruebas en este caso ya que "el uso sacramental de la Ayahuasca por parte de sus adeptos no crea ningún peligro potencial por su abuso ya que esta sustancia es inofensiva".
Los miembros de la UDV siguen por un camino paralelo a los miembros de la Iglesia Nativa Americana en su uso del peyote, que también tiene propiedades alucinógenas. Ellos argumentan que se les está denegando su derecho a la igualdad en la protección de la ley y su Primera Enmienda, la que afecta a la libertad de religión. Además de la devolución del té, la UDV pide que los tribunales declaren que la Ayahuasca deje de estar incluida en el Acta de Sustancias Controladas y que reconozcan que las autoridades aduaneras se excedieron con la aprehensión de la infusión.
Por otra parte, los abogados dijeron que piensan requerir al Jefe del Juzgado del Distrito, James A. Parker, para una instrucción preliminar, a lo que se opone la oficina del fiscal. La UDV no es la única religión que usa Ayahuasca en Brasil, pero es considerada como la más organizada, según los investigadores. De acuerdo con la demanda civil, la infusión "no es adictiva, no es perjudicial para la salud humana y no conlleva ningún riesgo común cuando es usada de un modo controlado. También, una investigación antropológica ha demostrado que esta infusión de manera segura en un contexto religioso durante más de 1.500 años".
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