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Las imágenes revelan brillantes grupos de cientos de millones de estrellas masivas en una región compacta de alrededor de 2000 años luz de diámetro, que es sólo una fracción del ancho total de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Este tipo de galaxia no es infrecuente en el universo primigenio, cuando tuvo lugar la formación masiva de estrellas, aclaran Bradley y Illingworth. Las imágenes del Spitzer muestran que la masa de la galaxia es típica de las galaxias del universo primigenio. Esta masa es equivalente a varios miles de millones de estrellas como nuestro Sol, sólo una diminuta fracción de la masa de la Vía Láctea.

“Esta observación confirma estudios previos del Hubble según los cuales el nacimiento de estrellas sucede en regiones muy pequeñas comparadas con el ancho total de la galaxia”, declara Illingworth. Incluso con la amplificación producida por la lente gravitacional, el agudo “ojo” del Hubble sólo puede ver los grupos de estrellas más grandes y brillantes. El telescopio no puede discernir las estrellas individuales más débiles y de menor masa, o el material que rodea la zona de formación de estrellas. Para ver tales cosas, los astrónomos necesitarán las capacidades de infrarrojo del JWST de la NASA. El futuro observatorio de infrarrojos dispondrá de un espejo con una superficie siete veces mayor que la del espejo primario del Hubble y podrá recoger luz de galaxias más débiles. El JWST será capaz de captar galaxias incluso más lejanas cuya luz ha sido estirada a longitudes de onda del profundo infrarrojo que caen fuera del alcance de la NICMOS.

“Ciertamente, esta galaxia será uno de los primeros objetos que sea observado por el JWST”, afirma el miembro del equipo Holland Ford de la Universidad John Hopkings. “Esta galaxia es tan brillante que el JWST podrá ver con detalle su estructura. Este objeto es el camino a seguir por el JWST para descifrar lo que sucede en las galaxias jóvenes”. Los astrónomos destacan que la lejana galaxia también sería un objetivo ideal para el Atacama Large Millimeter Array (ALMA), que, cuando se complete en el año 2012, será uno de los radiotelescopios más potentes del mundo. “ALMA y JWST, trabajando conjuntamente será una combinación ideal para comprender de verdad esta galaxia”, indica Illingworth, señalando que “las imágenes del JWST y las mediciones de ALMA de los movimientos de gas, proporcionarán una visión revolucionaria de las galaxias más jóvenes”.

Los astrónomos realizarán observaciones de espectrografía de infrarrojos para confirmar la distancia de la galaxia utilizando el telescopio Keck en Mauna Kea, Hawaii. Los resultados se publicarán en Astrophysical Journal.