LA 'ESCUELA WALDORF'
:
UN EJEMPLO DE PARTICIPACIÓN
(Revista Cuadernos de Pedagogía)
Últimamente empieza a oírse hablar en España de
la Pedagogía Waldorf, también llamada "Rudolf Steiner"
en el área anglosajona. Sin embargo, constituye un movimiento
de renovación pedagógica y cultural con más de
60 años de vida en Europa y otros continentes.
La primera escuela Waldorf nació en un momento histórico
muy importante, al finalizar la Primera Guerra Mundial. Respondía
al impulso, sentido también en los años 20 por otros muchos
pedagogos, por modernizar la enseñanza -base de cualquier desarrollo
social- cuando muchas viejas formas y estructuras exigían un
cambio profundo. Rudolf Steiner (1), creó la pedagogía
Waldorf basándola en un conocimiento profundo del hombre y del
mundo. Partiendo del pensamiento de Goethe, desarrolló un método
de observación e investigación científica que hace
posible conocer al hombre total y al hombre que va creciendo, por etapas,
en cada niño. Rudolf Steiner, que conocía bien los problemas
sociales y la vida cultural de principios de siglo, no solamente quería
mejorar las escuelas existentes, sino que se propuso dar una nueva fundamentación
a la escuela sobre la base de una concepción antropológica
y cultural que denominó Antroposofía.
La Escuela Waldorf de Stuttgart, creada en Septiembre de 1919 para los
hijos de los obreros de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria,
tenía unos claros fines sociales. Rudolf Steiner daba también
clases nocturnas a los obreros de la fábrica y se encargó
asimismo de preparar y formar a los maestros fundadores de la Escuela.
Esta escuela creció rápidamente y llegó a tener
más de 700 alumnos en poco tiempo, superándose así
los límites de una escuela de fábrica, ya que uno de los
fundamentos ideológicos de cada escuela Waldorf es el de trabajar,
no en favor de un orden social de clases -superado ya hace tiempo- sino
el de aportar una formación integral al hombre, dentro de la
sociedad moderna, posibilitando al niño, para cuando sea adulto,
el acceso a la libertad y responsabilidad individual y colectiva. Desde
entonces, el movimiento pedagógico Waldorf se fue extendiendo
por otros países: Holanda, Inglaterra, Suiza...
Hubo un paréntesis ocasionado por la subida al poder del nacional-socialismo
que cerró todas las escuelas Waldorf a partir de 1938, pues no
podía consentir una pedagogía que "educa para la
libertad" y que hace tanto hincapié en el desarrollo de
la individualidad que cada niño -hombre en evolución-
lleva dentro. A partir de 1945 comenzaron a abrirse nuevamente las escuelas
y a extenderse por todo el mundo; hoy existen escuelas en más
de 40 países y, según cifras recientes, hay 375 Jardines
de Infancia, 285 centros de Educación Básica, otros tantos
de Bachillerato y formación profesional y cerca de 250 centros
para niños y chicos deficientes. En la mayoría de los
casos se trata de "escuelas unitarias", que poseen todos los
grados, desde Jardín de Infancia a COU. En España sólo
existe un Jardín de Infancia Waldorf.
En la primavera de 1979 se creó una Asociación de Padres
y Maestros que, colegiadamente, llevan a cabo la gestión y administración.
En la actualidad tiene 40 niños divididos en 2 grupos de veinte.
Está asistido por 3 profesores especializados. El "jardín
de Infancia Micael" constituye el pilar de un colegio donde se
establecerán todos los niveles educativos mencionados. Es previsible
que aproximadamente en dos años se comience la Enseñanza
Básica. Otras iniciativas están apareciendo en Ali-cante,
Barcelona y Canarias. El procedimiento, que suele ser parecido en todas
partes, surge de una base social: un grupo de padres se reúne
junto con uno o varios profesores con el fin de crear un colegio o Jardín
de Infancia.
LA VIDA EN LA ESCUELA WALDORF: LA COMUNIDAD ESCOLAR
Una Escuela Waldorf necesita para existir una relación fructífera
con la sociedad. Para ello, la característica fundamental, que
debe vivirse es la Libertad. Los intereses de partido, los grupos de
poder y presión, las leyes económicas basadas en el beneficio
y las directrices confesionales de los Estados no deben limitar la libertad
del quehacer pedagógico. Las escuelas Waldorf son escuelas libres,
formadas exclusivamente "por el trabajo conjunto y colegiado de
los profesores y por el estrecho contacto y participación de
los padres que forman parte de la Asociación de padres y maestros,
que colaboran en la administración de la escuela y participan
en el proceso educativo y formativo de los escolares".
Un vínculo de confianza recíproco entre padres y maestros
se cultiva intensamente en reuniones periódicas, visitas a las
casas de los niños y en el trabajo común por la escuela.
Esta particularidad no lleva a la formación de "ghettos",
sino más bien al contrario, ya que además de los lazos
que se establecen con instituciones públicas o privadas, la relación
padres-maestros y el conocimiento, por parte de éstos últimos,
de los factores sociológicos del entorno hacen posible el "puente"
entre escuela y sociedad.
Bajo el principio de que la vida cultural debe vivir la libertad, el
profesor es libre ante su clase porque conoce a cada niño y sabe
cómo propiciar su desarrollo. En el "organismo escolar"
también está presente la vida económica. En una
Asociación sin ánimo de lucro, autogestionada por padres
y maestros y con una intención común en lograr lo "mejor"
en la educación de sus hijos, sería difícil no
encontrar la "ley" que debe manifestarse en esta parcela:
La vida económica debe vivir en la solidaridad o fraternidad.
¿Cómo lograr esta solidaridad? Cada escuela busca la fórmula
más adecuada, pues en algunos países estos centros están
subvencionados por el Estado. Sin embargo, un principio fundamental
es que cada familia participe y fije su "cuota" según
sus posibilidades económicas.
Ningún niño tiene vedada su entrada en estas escuelas
por motivos económicos (y en algunos casos, en los folletos de
información se indica este detalle). También los profesores
reciben un sueldo de acuerdo con sus necesidades o en proporción
a ellas, sin tener en cuenta si posee títulos, si es profesor
de jardín de infancia o de COU. Esta manera de tratar lo económico
exige naturalmente una mayor consciencia y responsabilidad. La vida
de las relaciones humanas también se intercala entre la cultural
y la económica. Estas relaciones están basadas en el respeto
a la dignidad humana.
Todos los hombres tenemos los mismo derechos y distintas obligaciones
en base a nuestra responsabilidad. La vida de las relaciones humanas
debe vivir en la igualdad. En una escuela Waldorf confluyen personas
de medios sociales muy distintos, pero que en la comunidad escolar se
encuentran para trabajar por un objetivo común.