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EL LIBRO DEL EQUILIBRIO Y LA ARMONÍA El libro del equilibrio y la armonía es una célebre miscelánea del siglo XIII de textos filosóficos, poemas y prácticas taoístas escritas y compiladas por Li Daoqun, maestro de la escuela de la Realidad Completa, un movimiento que se inició hace más de mil años con el fin de restaurar los principios sapienciales del taoísmo, que habían ido decayendo con el transcurso del tiempo en una abigarrada religiosidad mágica y supersticiosa, poco acorde con el espíritu original. Esta colección de escritos reunida por uno de los discípulos del maestro, nos ofrece un compendio poco usual de las enseñanzas de uno de los círculos más relevantes de este asiático, depositario de las bases más puras del taoísmo clásico. Fiel heredero del Dao De Jing (Tao Te Ching), el Yi Jing (I Ching) y el Zhuang Zi (Chuang Tse), El libro del equilibrio y la armonía asimila la tradición alquímica del inmortalismo, expuesto en La Triple Unidad, y la ya clásica exposición aclaratoria del Yi Jing, registrada en una obra singular titulada Comprendiendo la realidad. Asimismo, sigue las enseñanzas del budismo Chan (Zen), así como ciertas partes de las primeras obras clásicas y las tradiciones del confucianismo. Publicamos íntegros los tres primeros capítulos del libro. FUENTES Así pues, de esto se entiende que lo que estiman las tres doctrinas, budismo, taoismo y confucianismo es la estabilidad en calma. Esto es a lo que un maestro confuciano llama tener como fundamento la calma. Cuando la mente humana está en calma y estable, antes de haber sido afectada por las cosas, se encuentra fundida con el designio celestial; participa de la sutileza de lo absoluto. Una vez que se halle afectada por las cosas habrá parcialidad; esto es, cambio de lo absoluto. Cuando te hallas en calma, estable y esmerado en la atención, el designio celestial es siempre claro, la consciencia abierta no se ha oscurecido; entonces adquieres autonomía en la acción y puedes abordar todo lo que surja. Madurando la práctica de la estabilidad en calma, uno llega espontáneamente a ese auténtico restablecimiento de lo infinito, donde la sutil respuesta de lo absoluto es clara y el designio del universo y de todas las cosas se realiza completamente en uno mismo. Lao Zi (Lao Tse) dijo: ‘Si los hombres logran ser claros y estar en calma, el cielo y la tierra les llegarán. Esto significa lo mismo que el dicho ‘lleva a cabo el equilibrio y la armonía, y el cielo y la tierra estarán en su lugar y los Diez Mil seres crecerán’. El equilibrio y la armonía son las sutiles funciones de la eficiencia sensible, las obras esenciales de respuesta al cambio, la totalidad del movimiento y la quietud cíclicos del flujo de creación y crecimiento de los que se habla en el Yi Jing (I Ching). Dejar y Seguir |
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