EL DESARROLLO INTERIOR
DEL HOMBRE
Rudolf
Steiner
Traducido del inglés por Gonzalo Pavillard
Biografía
Rudolf Steiner nació en Austria. Ya de joven se preocupó
por cómo la cognición, visión y experiencia espiritual
podía alcanzarse con el mismo método científico
que ha hecho posible nuestro extenso conocimiento del mundo físico
adquirido a través de los sentidos. Steiner reconoció
que las capacidades para la percepción espiritual consciente
están latentes en cada ser humano y que pueden ser despertadas
a través de ejercicios de concentración y de meditación.
La Antroposofía está basada en este nuevo pensamiento,
un pensamiento que pretende armonizar y facilitar la vida dándole
un nuevo sentido y un nuevo enfoque. Steiner describió la Antroposofía
como una ciencia del espíritu y un camino del conocimiento que
puede guiar de lo espiritual en el ser humano a lo espiritual en el
universo.
Estudió matemáticas, ciencia y filosofía en Viena,
más tarde obtuvo el doctorado en la Universidad de Rostock. Editó
los escritos científicos de Goethe, cuya actitud, basada en la
intensificada y desinteresada observación de la naturaleza se
convirtió en la fuente de inspiración para su propio trabajo.
Autor de casi treinta libros, Steiner dio aproximadamente 6000 charlas
sobre un amplio espectro de temas, incluyendo educación, medicina,
agricultura, temas sociales, ciencia y arte. Inició la educación
Waldorf, la jardinería y la agricultura biodinámica, un
ensayo sobre el cuidado y la educación de los discapacitados,
medicina antroposófica y un arte del movimiento llamado euritmia.
Diseñó los dos primeros edificios Goetheanum en Suiza,
inspirando a muchos arquitectos hasta el día de hoy. De entre
sus ideas destaca como base fundamental la importancia del desarrollo
espiritual para una sana iniciativa social, artística y científica.
El Desarrollo Interior del Hombre
Una ponencia de Rudolf Steiner.
Berlín, 15 de Diciembre de 1904
Recientemente me he propuesto hacer un boceto sobre el ser del hombre
y los tres mundos que le rodean: el mundo físico actual, el mundo
del alma y el mundo del espíritu. Más adelante tengo planeado
hablar de los conceptos antroposóficos principales sobre el origen
del hombre, la tierra y los cuerpos celestiales en general. Así
habremos repasado el punto de vista general en la teoría de la
vida, según es desarrollada por la antroposofía.
De cualquier forma, hoy me gustaría presentar unas pocas sugerencias
acerca de la manera en que el desarrollo interior del hombre debe progresar
si desea llegar a sus propias conclusiones sobre los principios proclamados
por la visión antroposófica del mundo. Hay que tener en
mente que hay una gran diferencia entre llegar a un entendimiento de
los conceptos presentados por un científico espiritual como una
verdad obtenida a través de su cognición y su experiencia,
y el desarrollo del alma y espíritu humanos que permite a una
persona mantenerse en dicha cognición y percepción propias.
Uno tiene que distinguir entre un nivel elemental de desarrollo que
lleva a la comprensión de las enseñanzas de un maestro
espiritual experimentado, siguiéndolas como si fuera en pensamiento
y en sentimiento y entendiéndolas como verdad dentro de unos
límites, y un nivel avanzado en el cual uno obtiene las experiencias
personales en el ámbito del espíritu y el alma. Este nivel
elemental es nuestro tema de hoy. El nivel avanzado concierne la clarividencia
y hasta el punto en que es posible siquiera dar ninguna indicación
en público sobre la clarividencia, ese será el tópico
de nuestra próxima presentación. El problema de cómo
uno puede lograr el entendimiento personal de las verdades antroposoficas
es el tema que nos ocupará hoy.
Solo podemos dar aquí unos pequeños apuntes ya que el
entrenamiento que el alma y el espíritu humanos deben llevar
a cabo para adquirir el entendimiento antes mencionado es muy extenso.
Requiere un largo período de estudio interior y los numerosos
detalles de este entrenamiento no se pueden elaborar en el curso de
una breve charla. La información a la que nos podemos referir
aquí es solo un pequeño apunte de lo que sería
expresado en instrucciones personales. Dicho esto es necesario hacer
notar antes de nada que la mayoría de la gente necesita en este
campo la ayuda de un maestro personal. Algunos son de la opinión
que una persona puede desarrollar el mismo habilidades interiores, fuerzas
del alma y percepción espiritual por sus propios medios, y puede
parecer desafortunado que en este área vital de la vida una guía
personalizada sea supuestamente necesaria. De cualquier modo, la naturaleza
de esta guía da las suficientes garantías para que nadie,
bajo ningún concepto, pueda llegar a tener ningún tipo
de dependencia de otra persona. Nadie honra la dignidad del hombre y
el respeto por el individuo más que el maestro de lo oculto.
El instructor del desarrollo místico y antroposófico nunca
da nada más que consejo.
Los más grandes maestros en este campo nunca hicieron más
que sugerir y aconsejar. Se deja al libre albedrío del individuo
hasta que punto pretende seguir estos consejos. Las tareas del espíritu
y del alma que uno se propone dependen del individuo; la consideración
por la libertad humana por parte del maestro es demasiado pronunciada
como para pretender dar más que consejo. En esta área,
todo lo que pueda ser expresado de cualquier manera, debe ser entendido
con esta reserva.
Otro punto importante es que la parte principal de esta educación
no se expresa en ninguna formalidad externa particular, tampoco requiere
una medida externa definida. Esta educación es más bien
un desarrollo completamente íntimo del alma humana y todos los
grados significantes del desarrollo que uno debe llevar a cabo se dan
lugar en la profundidad más íntima del ser. Precisamente
aquí se lleva a cabo una transformación en la persona,
pero no es necesario que nadie, ni siquiera su mejor amigo, note ninguna
diferencia.